Y por el poder de una palabra
vuelvo a vivir
nací para conocerte
para nombrarte

Libertad
Paul Eluard

En estos días en los que elegimos a nuestros representantes, en las semanas previas a la conmemoración de la Independencia de nuestro país, reflexionamos acerca de la libertad. Te invitamos a hacerlo.
Nos acompaña el poeta francés Paul Eluard: ¿Por qué? Porque él supo lo que es luchar por la verdadera libertad. Vivió el horror de la Primera Guerra Mundial, intentó cambiar el arte y la vida de los hombres a través del surrealismo, junto a André Bretón, Salvador Dalí, Federico García Lorca y tantos otros...y combatió duramente desde la Resistencia francesa durante la ocupación alemana de Francia en la Segunda Guerra Mundial. En ese marco, y luego de la Guerra Civil Española, perseguido por la policía de Hitler, la Gestapo, escribe su famoso poema "Libertad" que podrás leer al final de esta nota.

Pero también los estudiantes piensan acerca de qué es la libertad para ellos, he aquí algunas de las palabras de alumnos de 2°C.N.T.T.:

"La libertad es pensar que cada día podemos sonreir" Diana y Estefanía
"Libertad es algo que no se aprecia cuando la disfrutamos" Bruno
"Libertad es divertirse sin olvidar las obligaciones, recordar las cosas que alguna vez nos hicieron felices, borrar la tristeza, vivir la vida." Agustina
"Es lo que nos permite expresarnos, elegir, decidir, ser personas y formar nuestra identidad. Pero siempre debemos tener en cuenta que nuestra libertad termina donde empieza la del otro." Mariana
"Es responsabilidad, amor, un deber del juego de la vida." Valeria
"Es que nadie te obligue a pensar de un modo en el que vos no creés" Lorena y María
"Es expresarse, realizar, dar opiniones" Marcia
"Es no dejar que nadie te manipule" Gonzalo
"Es sentirse libres de hacer con responsabilidad las cosas que nos gustan, sin lastimar a los demás, sin romper las reglas que nos planteamos y poder alcanzar nuestros objetivos." Yanet
"La libertad es el reflejo del amor que existe entre las personas" Rocío
"Lo primero que se me viene a la cabeza cuando escucho ´libertad´es una persona corriendo en un campo abierto, sin preocupaciones." María
"Valorar lo que poseo y lo que hacen los demás por mí" Nazarena


Y por el poder de una palabra
vuelvo a vivir
nací para conocerte
para nombrarte

Libertad
Paul Eluard

En estos días en los que elegimos a nuestros representantes, en las semanas previas a la conmemoración de la Independencia de nuestro país, reflexionamos acerca de la libertad. Te invitamos a hacerlo.
Nos acompaña el poeta francés Paul Eluard: ¿Por qué? Porque él supo lo que es luchar por la verdadera libertad. Vivió el horror de la Primera Guerra Mundial, intentó cambiar el arte y la vida de los hombres a través del surrealismo, junto a André Bretón, Salvador Dalí, Federico García Lorca y tantos otros...y combatió duramente desde la Resistencia francesa durante la ocupación alemana de Francia en la Segunda Guerra Mundial. En ese marco, y luego de la Guerra Civil Española, perseguido por la policía de Hitler, la Gestapo, escribe su famoso poema "Libertad" que podrás leer al final de esta nota.

Pero también los estudiantes piensan acerca de qué es la libertad para ellos, he aquí algunas de las palabras de alumnos de 2°C.N.T.T.:

"La libertad es pensar que cada día podemos sonreir" Diana y Estefanía
"Libertad es algo que no se aprecia cuando la disfrutamos" Bruno
"Libertad es divertirse sin olvidar las obligaciones, recordar las cosas que alguna vez nos hicieron felices, borrar la tristeza, vivir la vida." Agustina
"Es lo que nos permite expresarnos, elegir, decidir, ser personas y formar nuestra identidad. Pero siempre debemos tener en cuenta que nuestra libertad termina donde empieza la del otro." Mariana
"Es responsabilidad, amor, un deber del juego de la vida." Valeria
"Es que nadie te obligue a pensar de un modo en el que vos no creés" Lorena y María
"Es expresarse, realizar, dar opiniones" Marcia
"Es no dejar que nadie te manipule" Gonzalo
"Es sentirse libres de hacer con responsabilidad las cosas que nos gustan, sin lastimar a los demás, sin romper las reglas que nos planteamos y poder alcanzar nuestros objetivos." Yanet
"La libertad es el reflejo del amor que existe entre las personas" Rocío
"Lo primero que se me viene a la cabeza cuando escucho ´libertad´es una persona corriendo en un campo abierto, sin preocupaciones." María
"Valorar lo que poseo y lo que hacen los demás por mí" Nazarena

Libertad de Paul Eluard

En mis cuadernos de escolar
en mi pupitre en los árboles
en la arena y en la nieve
escribo tu nombre.

En las páginas leídas
en las páginas vírgenes
en la piedra la sangre y las cenizas
escribo tu nombre.

En las imágenes doradas
en las armas del soldado
en la corona de los reyes
escribo tu nombre.

En la selva y el desierto
en los nidos en las emboscadas
en el eco de mi infancia
escribo tu nombre.

En las maravillas nocturnas
en el pan blanco cotidiano
en las estaciones enamoradas
escribo tu nombre.

En mis trapos azules
en el estanque de sol enmohecido
en el lago de viviente lunas
escribo tu nombre.

En los campos en el horizonte
en las alas de los pájaros
en el molino de las sombras
escribo tu nombre.

En cada suspiro de la aurora
en el mar en los barcos
en la montaña desafiante
escribo tu nombre.

En la espuma de las nubes
en el sudor de las tempestades
en la lluvia menuda y fatigante
escribo tu nombre.

En las formas resplandecientes
en las campanas de colores
en la verdad física.
escribo tu nombre.

En los senderos despiertos
en los caminos desplegados
en las plazas desbordantes
escribo tu nombre.

En la lámpara que se enciende
en la lámpara que se extingue
en la casa de mis hermanos
escribo tu nombre.

En el fruto en dos cortado
en el espejo de mi cuarto
en la concha vacía de mi lecho
escribo tu nombre.

En mi perro glotón y tierno
en sus orejas levantadas
en su patita coja
escribo tu nombre.

En el quicio de mi puerta
en los objetos familiares
en la llama de fuego bendecida
escribo tu nombre.

En la carne que me es dada
en la frente de mis amigos
en cada mano que se tiende
escribo tu nombre.

En la vitrina de las sorpresas
en los labios displicentes
más allá del silencio
escribo tu nombre.

En mis refugios destruidos
en mis faros sin luz
en el muro de mi tedio
escribo tu nombre.

En la ausencia sin deseo
en la soledad desnuda
en las escalinatas de la muerte
escribo tu nombre.

En la salud reencontrada
en el riesgo desaparecido
en la esperanza sin recuerdo
escribo tu nombre.

Y por el poder de una palabra
vuelvo a vivir
nací para conocerte
para nombrarte

Libertad

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Hasta el 26 de junio y con la organización del Ministerio de Cien
cia, Tecnología e Innovación Productiva se realizará la 7ª Semana Nacional de la Ciencia y la Tecnología donde las instituciones de enseñanza e investigación de todo el país abrirán sus puertas para invitar a niños, jóvenes y adultos a participar de actividades de popularización del conocimiento.

En la revista, y con el apoyo del Club de Ciencias del Colegio, comenzamos por recordar a Ch. Darwin.


Este año, se celebran no sólo los 150 años de la teoría de la evolución, sino también se honra a Darwin en los doscientos años de su nacimiento.

Por supuesto, Charles Darwin no fue el primero en imaginar que la vida sobre el planeta había evolucionado progresivamente. De hecho, su abuelo Erasmus, pertenecía a los pocos pensadores de la época que compartían esta idea. Otros ilustres investigadores, como Buffon y Lamarck, habían presentado ideas al respecto unos años antes.

Hoy, un siglo y medio más tarde, las teorías evolutivas han incorporado aportes de la genética, la paleontología y otras ciencias para brindarnos una síntesis acabada del proceso de origen y desarrollo de las especies sobre el planeta.

Próximamente, comentaremos las actividades llevadas a cabo por el Club de Ciencias del Colegio en el marco de la mencionada semana.
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Ya comenzaron las actividades conducentes a entrenar en metodología científica y conceptos de física, quimica y biología a los alumnos de 1°y 2° Secundaria, y 9° EGB del Colegio.

Aquí puede apreciarse cómo los estudiantes realizan estudios de calorimetría. La docente a cargo es la profesora Lucía Gutiérrez y con la colaboración, en este caso, del profesor de Tecnología de 2° Secundaria, Domingo Nunes.






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Hay muchos alumnos que interpretan la realidad a través del dibujo. En este caso, publicamos un dibujo realizado por Anabel Moreyra de 1º 1º.


Les recomendamos que visiten el blog "Duendes" historieta patagónica, en la que encontrán técnicas e inspiración :

http://www.historietapatagonica.blogspot.com/
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Presentamos a continuación, dos cuentos escritos por nuestros alumnos:
"Reflexiones del Cholo" de Rocío Montes, Juan Pedro Arcuri y Micaela Muñoz
"Ojo por ojo", Valeria y Janet de 2°C.N.T.T.

"Reflexiones del Cholo" de Rocío Montes, Juan Pedro Arcuri y Micaela Muñoz

Sentí que esta sería la ultima noche. Lo presentía desde la última vez que utilicé mi cuchillo, viejo, roto y gastado. Algo que me entretiene y me hace pensar en otra cosa que no sean problemas, es afilarlo; no es tan fino y adecuado como las armas de Abascal, pero pienso que el arma que yo uso es una forma de identificarme.
Después de todo entre Abascal y yo no hay muchas diferencias, pero las apariencias engañan. Ellos, los de la organización, creen que no soy “nada”, un inservible, una rata, en síntesis un peso más, pero yo se todo (analizaba el Cholo).
Por eso es que decidí salir a vivir, o por lo menos a disfrutar de mi última noche, deshaciéndome de la guita mal ganada en esa organización y tratando de hacer todo lo que me gustaba y complacía…
Nunca debí entrar en ese clan, ¿Cómo pude unirme a ese tipo de personas?, o mejor dicho, malvivientes! (Se cuestionaba).
…Pasé por los lugares a los que solía ir con frecuencia con mi hermano, cuando realmente vivíamos la vida, a nuestra manera, pero juntos y felices (Recordaba muy angustiado y melancólico).
Atravesé la galería Guemes, una zona espectacular, en donde caminábamos al compás de la música. Luego del teatrito subterráneo, caminé al piringundín de la 25 de mayo y a dos más que estaba a tres cuadras de diferencia nada más, en las cuáles solíamos caminar con Pablo (el hermano) agarrados uno del otro, sosteniéndonos por la inestabilidad que nos provocaba la borrachera.
Esa noche, tomé hasta la última gota de cada trago que me sirvieron, y si había algo que me tentaba era levantarles las polleras a las meseras que traían las copas. Sabía que el alcohol me saltaba la lengua por demás, pero algo me decía que estaba llegando muy lejos con mis comentarios… Y también sabía, sobre todo, que Abascal me observaba desde el taburete vecino (Analizaba no tan inconciente); y yo no quería morir en un lugar tan decadente como ese, así que decidí retirarme del lugar.
Ya era casi de madrugada y una bruma espesa me nublaba la vista. Seguí caminando en la oscuridad de las calles y en cada esquina me encontraba con una brisa de esas que te enfrían todo el cuerpo y te hacen sollozar los ojos, y una luz amarillenta me encandilaba la vista.
Caminaba tratando de ocultar mi estado de ebriedad (pensaba analizando la situación y tratando de tener conciencia y caer en los que estaba pasando en realidad).
Todo estaba más claro que el agua, yo era el eslabón más débil y en esta competencia de supervivencia y de superioridad, yo ya no podía hacer nada (comenzaba a recapacitar). Sabía que sería el primero en morir, pero de algo estaba seguro, no sería el último en morir.
Traté de disimular que sabía que Abazcal estaba a solo unos metros de mí, de hecho, sentía sus pasos y escuchaba el eco entre los departamentos del callejón, y no quería mirar hacia él.
Por un momento pensé que al llegar a la esquina, me podría agachar y escabullirme entre la niebla; reconozco que tenía miedo y tiritaba de frío con mi cuchillo en mi mano que temblaba como si sufriera Parkinson.
Serían los últimos segundos de mi corta vida, con solo treinta y dos años.
¿A dónde iría? ¿Encontraría a mi vieja y a mi hermano? (Se preguntaba ya casi entrando en un ataque de nervios) y (buscando el lado positivo) en el conventillo mis compañeros van a tener más lugar.
… Y estos fueron los últimos pensamientos del Cholo.

*******

"Ojo por ojo", Valeria y Janet de 2°C.N.T.T.

Eran las vacaciones de invierno, las que hicieron que el dolor de muelas le molestara mucho a Osvaldo. Hacía una semana que se venía aguantando esas molestias, las cuales lo obligaron a decidirse a ir al odontólogo. Cuando llegó a la clínica, ya harto del dolor, se hizo antender por la única dentista disponible, una tal Martha, de quien se enamoró a primera vista, y a pesar del dolor de muelas. (¿Puede uno enamorarse en ese estado?). Pasaron varios días en los que Osvaldo no dejaba de pensar en ella. Entonces, la llamó por teléfono a la clínica y se hizo atender, sólo para poder verla de nuevo. Martha aceptó la invitación , ya que no tenía ningun compromiso, y su última relación había terminado hace 2 años atras.
Osvaldo era muy mujeriego, le gustaban todas las mujeres. En la noche de la cita , sin dar más vueltas, le propuso un noviazgo, para su sorpresa, Martha aceptó.
Pasaron 10 meses, y su relación era estable, considerando el extraño inicio. Pero un día, Osvaldo estaba pintando un cuadro, y apareció de repente, un viejo amigo, para invitarlo a jugar al ajedrez. Intentarían la jugada Max Lange. Sin tener otras opciones, accedió.
Ignoraba que ese día cambiaría su suerte. Una partida que se prolonga, una llegada tarde, y Martha, acompañada, bajo la luz difusa del viejo cuadro. Todo había terminado.

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Luis Obredor, de Polimodal T.M. remitió los siguientes chistes:

Llega un hombre borracho a su casa y hace un escándalo en la puerta queriendo entrar, hasta que despierta a su mujer quien le dice:

-Qué bonito, ahora te vas a quedar afuera por borracho...
-Está bien mujer, pero tan siquiera tírame una frazada, mujer.
y la mujer le tira una frazada.
Mujer, tírame una almohada.
Y la mujer le tira una almohada.
-Mujer pásame mi pijama.
Y la mujer le tira la pijama.
-Mujer pásame la basura.
Y la mujer, intrigada por este pedido, le pregunta:
-¿Y para que quieres la basura tu?
A lo que responde:
-Para no perder la costumbre de dormir contigo...

***
Un borracho iba con su esposa a su casa a las tres de la mañana.
La esposa le dijo: ¡Cuidado, Manuel, una curva cerrada!."
Y el borracho contesta: "¿Y qué creías que a las tres de la mañana iba a estar abierta?"

***
Un borracho le grita a su mujer:
"¡Mi amor, tu mamá se cayó del segundo piso!"
"¡Cómo! ¿Cuándo fue?"
"¡Hace como dos horas!"
"¡Y ahora me vienes a decir, borracho estúpido!"
"¡Es que no podía hablar de la risa!"
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Los alumnos de 9º año, acompañados por la Profesora Lucía Gutiérrez, realizaron preparados para hacer observaciones microscópinas de células presentes en catáfila de cebolla, epitelio de malvón, hojas de elodea (planta acuática), pulpa de tomate, epitelio bucal, levaduras, amiloplastos presentes en la papa y el personaje que aparece en el video, un habitante de la Laguna Cacique Chiquichano, la pulga de agua.

¡Te recomendamos el excelente video logrado por los chicos! ¡Te vas a sorprender!





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Taller de cuentos policiales: Conviviendo con el asesino
(Estudiante de polimodal T.M.)

Caminaba rumbo el instituto, con el viento soplando en mis mejillas y un frío gélido que heló mi cuerpo. Empezaba a recordar aquel invierno de 1983, en el que uno de los desafíos más grandes se me presentó. En mi larga carrera no hubo ninguno que se le compare.
Todo empezó una clásica mañana de diciembre en el que la joven Rouse tocó a mi puerta desesperada y casi sin aliento, en busca de ayuda. Por supuesto, la invité a pasar y traté de tranquilizarla, le ofrecí algo de tomar a lo que ella respondió que no tenia tiempo que perder. Insistió en que la acompañara sin perder ni un solo segundo.
Cuando llegué al departamento, tan limpio y reluciente como un hospital, me encontré con un clima sofocado por el llanto.



Taller de cuentos policiales: Conviviendo con el asesino
(Estudiante de polimodal T.M.)

Caminaba rumbo el instituto, con el viento soplando en mis mejillas y un frío gélido que heló mi cuerpo. Empezaba a recordar aquel invierno de 1983, en el que uno de los desafíos más grandes se me presentó. En mi larga carrera no hubo ninguno que se le compare.
Todo empezó una clásica mañana de diciembre en el que la joven Rouse tocó a mi puerta desesperada y casi sin aliento, en busca de ayuda. Por supuesto, la invité a pasar y traté de tranquilizarla, le ofrecí algo de tomar a lo que ella respondió que no tenia tiempo que perder. Insistió en que la acompañara sin perder ni un solo segundo.
Cuando llegué al departamento, tan limpio y reluciente como un hospital, me encontré con un clima sofocado por el llanto.
Sentada sobre uno de los sofás, se la podía ver a la madre, Ruth, totalmente destrozada. Era tan hermosa como una estrella de cine, con una melena colorada que se repartía a ambos lados de los hombros dejando al descubierto su espalda. Junto a ella se encontraba Harry, tratando de tranquilizar a su mujer. No parecía un hombre de muchas lágrimas, pero podía notarse la tristeza en sus ojos.
A lo largo de un pasillo podía verse una luz. Me invitaron a que pasara a aquella habitación. Cuando entré, vi una imagen imposible de olvidar. Era el baño menos blanco que se puede imaginar.
Toda la pared embardunada de sangre. Lo azulejos de cristal se opacaban ante tan desagradable escena. La niña se hallaba tendida dentro de la bañera completamente despedazada.
Comencé a analizar el cuerpo de la difunta Alice. Además de gran cantidad de puñaladas, había un enorme trozo de hierro clavado en la zona del cuadriceps en la pierna izquierda. Me agaché y divisé un pedazo de plástico en su talón derecho, probablemente ocurrió durante un forcejeo con su asesino.
Decidí retirarme para dejar a la familia a solas con su desgracia. Por la mañana, fui a ver el cuerpo a la morgue para recopilar mas pistas de este homicidio, algo que se hubiera encontrado durante la autopsia.
Hablando con uno de los médicos a cargo, me entere que el trozo de hierro encontrado estaba totalmente oxidado en su extremo superior y provenía de un portón de hierro.
También recuerdo que se había hallado un abanico junto a ella, en el baño, pero no pudieron extraer huellas de ninguno de los elementos, por lo que llegue a la hipótesis de que el asesino utilizó guantes para manipularlos.

Me reporté en el departamento nuevamente en busca de sospechosos o alguna persona a quien interrogar. Pensé en preguntarle a algún vecino si se oyeron ruidos extraños durante la noche, pero nadie logró contestarme afirmativamente. Entonces empecé a investigar los tipos de relación que tenían con éstos.
Mi principal sospechoso fue un hombre llamado Robert, que confesó tener un amorío con Ruth hace aproximadamente quince años atrás. Sentí una mirada fría al comentar con la familia acerca de este nuevo sospechoso, especialmente por parte de Harry, quien esquivó mi mirada con desprecio.
Quise hablar a solas con Ruth para asegurarme de que ese amorío con Robert había sido verdadero. Luego de haberlo confirmado proseguí con Rouse para que me cuente todo lo sucedido:
- No sé muy bien cómo pasó – dijo con un tono de tristeza – Mientras yo estaba durmiendo, supongo que se levantó al baño o a tomar un vaso de leche, como suele hacerlo. Sólo sé que me desperté con un grito, no tan fuerte, pero si lo suficiente como para que pueda oírlo. Fui a averiguar lo sucedido, pero la puerta del baño estaba cerrada. Ya no la oía más, por lo que fui a despertar a mi madre. Tuvimos que desarmarla para poder entrar. Mi padre estaba trabajando, pero a las siete treinta ya estaba en casa, menos mal que llegó a tiempo para contener a mi madre.
- ¿Y a qué hora ocurrió todo esto? – pregunté.
- Cerca de las seis am. me levanté, y a las ocho llamamos a la policía.
- Muchas gracias, se que te es muy difícil hablar en estos momentos.
De camino a mi casa me puse a relacionar las palabras de Rouse y los aspectos resaltados en la autopsia.
En primer lugar, ese vecino parece tener algo que realmente lo involucra. La policía lo encuentra algo extraño, por ésto es uno de los primeros acusados, ya que él es el único que conoce la casa a la perfección es quién se encuentra despierto desde las cuatro am., era él quién sabia algo y no confesaba.
Yo, por mi parte, creo que hay algo más dentro de este vínculo entre Robert y la pequeña Alice. Llegaba la hora de conversar con quien estaba detenido.
Estábamos cara a cara y con sólo decirle que debía contarme la verdad si no quería permanecer en la cárcel por el resto de su vida, confesó lo que quería escuchar:
- Está bien, a mi me duele en el alma, porque Alice era el verdadero fruto del amor que sentíamos y sentimos con Ruth. – me contestó.
- Ésto es a lo que me refería, quería que tú lo digas, lo noté en tu mirada desde un principio, cuando me confesaste tu amorío con ella.
Pero además de que este podía llegar a ser un buen móvil para Robert, todavía no estoy del todo seguro.
Cuando volví al departamento del homicidio, en el balcón estaba escrito con aerosol y en letras gigantes, se podría decir, el nombre de mi segundo sospechoso el Sr. Collins…. Anuncié a la familia lo visto. Obviamente el padre se encontraba ausente.
Me situé en lugar del hallazgo y encontré una credencial, era de Harry. Estaba junto a una carta para Ruth, donde le confesaba su culpabilidad de la muerte de Alice.
Lo siguiente que hice fue dirigirme a la barraca nombrada en la credencial, debido a que ya daba por seguro que el asesino iba a estar allí.
Todavía no estaba del todo aclarado el caso, pero firmemente sabía quien era el culpable. Aquél que se había declarado frente a su mujer.
Al entrar al lugar, quise encender la luz, pero como no encontraba el interruptor tome una linterna que estaba colgada a un lado de la puerta. Parecía que nadie había estado ahí en mucho tiempo, estaba tan mal cuidada que hasta podría llegar a encontrarse un zoológico de bichos o algo familiar. Entré buscando algún otro indicio que pudiese llevarme a Harry, y fue en ese preciso momento cuando encontré lo que parecía un circulo rojo con el diámetro de un huevo de ñandú. Seguí unas gotas de sangre que partía de éste hacia la puerta trasera, las cuales me adentraron en el bosque sin hojas, como era de esperarse en una tarde de invierno. Pero de pronto las manchas dejaron de verse, comencé a observar todos los puntos cuando de repente escuché un ruido que provenía detrás de mi. Me di la vuelta de inmediato, pero no vi más que una pequeña montaña de ramas cubiertas de nieve.
Alcancé a divisar huellas húmedas de unas botas, que subían una colina hasta llegar a una cabaña cerca de allí. Quise entrar, pero las ventanas estaban entabladas y la puerta bajo llave. Como supuse que aquí tampoco habría luz, tomé la linterna y golpeé la puerta con todas mis fuerzas.
Dentro se hallaba él, todo cubierto por la sangre del balde que se encontraba a un metro de sus píes. Parado sobre una silla tratando de ahorcarse con una soga sujeta al techo de madera. Me acerqué a él muy cuidadosamente, hablándole para convencerlo de que bajara de allí, mientras lo hacía llamé a la policía para que trajera refuerzos.
Lo único que Harry hacía era lamentarse, mientras yo trataba de ganar tiempo hablándole para que los refuerzos llegaran a tiempo, y así fue.
No se resistió, por lo que fue muy fácil poder bajarlo de allí arriba. Lo llevamos al cuartel para que confesara, pero tuve que persuadirlo durante mucho tiempo, hasta que lo conseguí:
- Sucedió hace tres semanas. - Afirmó – Lo que me enteré fue lo peor que me pasó en la vida, y necesitaba descargar todo mi rencor en algo. El suceso que me desarmó fue el de enterarme del amorío de Ruth, pero además de esto, Alice no era mi verdadera hija. ¡¿Qué podría haber hecho yo ante semejante noticia?!
- Podrías haber acudido a diversas soluciones, pero ya es demasiado tarde, así que vamos a lo realmente importa en éste momento. - le respondí con desprecio. – Primero que nada… ¿Por qué el hierro en su pierna? ¿Y el abanico en la escena del crimen? ¿Qué es lo que realmente quiere decir todo esto?
- El hierro sólo fue un arma más – me respondió con seguridad.
- ¿Un arma más? ¿Debemos de suponer que ésta cortaplumas también fue una de ellas? – le pregunté mientras le mostraba el instrumento encontrado en su pantalón.
- Supongo que no hace falta repetirlo… Sí, exactamente… - hizo una pausa, como si tratara de resistir una tentación de furia, rabia – Y respecto al abanico – comenzó a hablar – Era de ella, de Ruth, me di cuenta de que era de “esa” época. Un objeto que yo nunca le había obsequiado, firmado supuestamente por una amiga:

“Con cariño R.”

-¡Nunca me imaginé que podía llegar a ser él! ¡¿Acaso no la satisfacía lo suficiente?! Por eso quise demostrar mi enojo, ya que esa hija no era mía. ¡Pero cuánto me arrepiento!
-Creo que vas a tener mucho tiempo para poder arrepentirte. – fueron mis últimas palabras.
Nunca comprendí como el amor de un padre puede convertirse en tanto odio.
La campana sonó, mis clases estaban por comenzar.

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"Los italianos en Trelew"

La profesora Susana Arcilla, en el espacio de Cultura y Estética Contemporánea, ha realizado con sus alumnos un importante trabajo de investigación, titulado "Trelew, una ciudad multicultural", en el que los estudiantes debieron investigar sobre las corrientes inmigratorias en nuestra ciudad.

En este caso, te presentamos el trabajo sobre la comunidad italiana elaborado por Alfonsina Ghiglione de 2°1°E.y G.O. Te recomendamos su lectura, ya que contiene una interesante reseña histórica, los edificios vinculados con la colectividad, una excelente entrevista, etc.

Pueden descargar el pdf del trabajo aquí
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Los alumnos de 9º año realizaron la extracción de ADN de células de banana y de hígado de vaca. Utilizaron un protocolo de trabajo que les permitió manipular los materiales de laboratorio con ese fin. Así los chicos pudieron visualizar a simple vista, esta molécula portadora de la herencia y comprender que está presente en las células de todos los seres vivos. Los acompañó en la experiencia, la profesora Lucía Gutiérrez.





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